domingo, 26 de enero de 2014

Nefilim

Existe un ser capaz de caminar entre las llamas del infierno sin quemarse, de estar en el cielo sin saberlo. El esfuerzo no siempre trae recompensa; es algo que he aprendido a base de vivir. La meta tiene que ser el camino. Ángel para algunos, demonio para otros me gusta definirme como un Neflilim, mezcla de ángel y demonio. Todos tenemos partes buenas y malas, y a cada uno nos domina un demonio; la pereza, el orgullo o la codicia son demonios que gobiernan a algunos seres humanos durante algún tiempo, haciendo que estos actúen de forma mala, sin querer hacerlo. Todo ser humano es bueno por naturaleza, pero algunos están influidos por uno o varios demonios hasta tal punto que llegan a estar poseídos y se convierten en malas personas. Yo me considero buena persona, siempre que puedo presto ayuda y procuro no descuidar a mis amigos, pero a veces los demonios me influyen, como influyen a todas las personas, y cometo errores. Los ángeles y demonios existen, solo que tal vez no de forma alegórica como todos pensamos, tal vez en las mitologías antigua de muchas culturas tengan razón y esos espíritus en los que creían existan de verdad. En una época de ciencia y progreso es difícil de creer en algo sin tener pruebas de su existencia, pero tal vez es que no sepamos que tenemos pruebas de su existencia, tal vez estén aquí protegiéndonos, ayudándonos o influyendonos para tomar malas decisiones, tal vez la vida sea algo mas que un paréntesis de ochenta años entre una nada y otra nada, tal vez las metáforas no sean tan metáforas como creemos. Yo soy un neflilm, un híbrido entre ángel y demonio ¿Es que soy el único que tiene lado bueno y lado malo?

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