jueves, 22 de octubre de 2015
Oh!
Y de repente todo se ve claro, todo aparece tal como es; y es deprimente. Todo se ve como una realidad en la que es fácil desplazar a los demás cuando los sentimientos no son los mismos, en dónde el dolor ajeno pasa desapercibido por las redes sociales como los telediarios en las televisiones; hoy no quiero hablar ni de ti ni de mi, pero no tengo otra cosa que hacer que pensar en nosotros; en lo que somos y en como el invierno se sienta siempre entre nosotros. Nuestros latidos siguen desacompasados, tal vez porque nunca estuvieron al mismo compás. Cuando tú gritas yo respondo, pero cuando yo grito tú no estás. Recuerdo que al verte ni te fijaste en mí, que cuando me conociste mi corazón ya latía por ti; pero ahora no late por tí, o quizás sí, no sé, a veces creo que late por inercia, por el recuerdo que alguna vez quiso que fuera pero no fue, o que quiere que sea pero sabe que no será, no sé. Sé que al respirar noto una grieta que me indica que se escapa el aire, o tal vez el alma; tal vez los demonios hayan rasgado tanto la pared que haya hecho un agujero, o tal vez una puerta por la que poder entrar. A veces necesito respirar tan fuerte que se ahoga todo a mi alrededor y me veo obligado a tener que empezar de nuevo todo, a veces solo quiero marcharme a cualquier otra parte, pero siempre hay un motivo para quedarme, a parte de que aquí estás tú. Quizás en otra vida tenga más suerte y me des a mí todo lo que yo quería en esta, tal vez sea yo el que no te lo da en otra vida, tal vez no nos encontremos jamás en ningún otro lugar. Lo que sé es que tus buenos momentos duran todavía menos que los míos, tus dudas e inseguridades hacen que te hundas porque nadie te intenta ayudar a evitar esa caída, y cuando yo lo intento me alejas porque no quieres mi ayuda; y cuando dices que no puedes soportar más está vida, que todo te pasa a tí, que estás fatal, pienso en que si estuvieras en mi situación no podrías más conmigo; esa situación de no poder darte lo que quieres porque no quieres que te lo de yo, porque quieres a alguien como yo pero sin ser yo; muchas veces pienso ¿y qué es lo que quieres? Una respuesta fácil, a otro. Mis demonios me echan en cara no poder ser lo suficiente bueno para ayudarte, y yo siempre les acabo gritando OH MUÉRETE!
lunes, 19 de octubre de 2015
Historias del pasado
No sé que es lo que pasó, si tú estabas a mi lado y desapareciste, te hiciste invisible; pero al girarme y ver que no estabas me sentí raro. Fueron años de dulces y rosas en las papeleras, de visitas a lugares semejantes al cielo, de vernos y sentirnos. Pero un día te fuiste, sin que te viera, sin que lo notará. Pero en realidad no lo hiciste, estabas ahí, en cada rincón que hicimos que fuera exquisito, en cada momento que hacía salir mi alma del lugar en el que guarda tus recuerdos. Y es que hoy, a pesar de todo, no sé que es lo que pasó para que cayera aquel muro que parecía indestructible.
El concierto
Estábamos en la cola del pabellón esperando en la cola; tú llevabas la gastada camiseta del antiguo grupo de John Boy, decías que querías que tocará canciones de sus primeros discos con aquella banda, esas canciones que hicieron que tu mente volase a un mundo onírico e ideal, un mundo en el que tus sueños brillaban en un paisaje natural; yo te escuchaba hablar emocionada sobre su primer disco, su dura infancia, sobre como una dura adolescencia casi se lo lleva por delante, sus problemas con el grupo y sus inicios en solitario; pero a mí ni me gustaba ni me disgustaba, ni siquiera había oído ninguno de sus discos, pero me pediste que fuera y te acompañé. De hecho, John Boy no me caía bien, especialmente al oirte hablar tan bien de el; era un rockero saludable, un buen chico que, de vez en cuando, sacaba a sus demonios para pasear por el escenario con una guitarra eléctrica. Es curioso como cada persona tiene una forma de sacar sus demonios; un pintor los imagina en una escena o retrato y los enseña con sus pinturas y pinceles al resto de la humanidad, demostrando que los demonios que tiene cada uno dentro se parecen entre ellos; como un escritor busca cuadrar cada palabra para encajarla en un corazón para hacerlo saltar junto con el alma de cada uno de sus lectores al ver como un desconocido se ha colado en sus mentes y almas y ha logrado sacar una parte de ellas fuera; como un músico trata de cuadrar ritmos y palabras para que se cuelen por los oídos, lleguen al cerebro y de ahí bajen hasta el pecho para llegar al corazón y acariciarlo o maltratarlo con sus ritmos y letras; yo por mi parte tengo un blog que pocas personas leen, pero que un día recopilaré en un libro que nadie querrá comprar.
Entramos a la sala y seguías hablando de John Boy. hicimos amigos con los que charlar, pero todos vosotros os pusisteis a cantar canciones que yo no podía cantar. Las luces del pabellón se apagaron y todo el mundo empezó a gritar; John salió con su guitarra y una botella de agua en la mano; empezó con aquella canción que llevabas todo el día pidiendo, como si en algún momento te hubiese escuchado y hubiese decidido que no era mala idea; el ritmo de la guitarra estaba bastante bien y el tema hablaba sobre un chico normal, pero que tenía un mal dia que duraba cinco años. La verdad es que me sentí identificado con esa canción, puede que John al final si tuviera un don para llegar a los demás, puede que al final John no lo hiciera tan mal.
Entramos a la sala y seguías hablando de John Boy. hicimos amigos con los que charlar, pero todos vosotros os pusisteis a cantar canciones que yo no podía cantar. Las luces del pabellón se apagaron y todo el mundo empezó a gritar; John salió con su guitarra y una botella de agua en la mano; empezó con aquella canción que llevabas todo el día pidiendo, como si en algún momento te hubiese escuchado y hubiese decidido que no era mala idea; el ritmo de la guitarra estaba bastante bien y el tema hablaba sobre un chico normal, pero que tenía un mal dia que duraba cinco años. La verdad es que me sentí identificado con esa canción, puede que John al final si tuviera un don para llegar a los demás, puede que al final John no lo hiciera tan mal.
martes, 13 de octubre de 2015
Mr. Hopeless
Y ayer volvías a estar con otro. ¿Algún día me veras? Soy invisible a tus ojos, a tus sentidos y a tu mirada. En cambio, otro te volvió a disfrutar, volvió a rozar tu piel con sus manos, volvió a saborear tus labios sin tan siquiera proponerselo, sin hacer esfuerzo ¿como pretendes que sea optimista teniéndote tan cerca y a la vez tan lejos? Mis esfuerzos por acercarme a ti parecen inútiles, como intentar nada en mitad de una tormenta; y mientras te escucho lamentarte porque otro de tus elegidos no te ama, yo sigo amándote sin que me elijas. Cada vez tengo más claro que nunca iré a tu puerta, que nunca perderás el aliento por mi, que nunca estaremos juntos ninguna maldita noche, que tus manos no recorrerán mis lunares, que no dormiremos juntos, que jamas despertaremos juntos, que no te veré venir de blanco, que no serás mi esposa, ni la madre de mis hijos, ni la abuela de mis nietos, ni mi te quiero eterno; no seremos nunca.
¿Y si es así con todas?¿Y si el destino lo quiere así? Cada vez que pasa un tiempo vuelvo al mismo claro del bosque del que tantas veces quería salir; siempre parece igual. Salir de mi burbuja y empezar a andar, a veces con un rumbo fijo, otras sin rumbo definido, en realidad da igual porque siempre llego al mismo claro, al mismo momento de verte en los brazos de otro que no soy yo ¿como pretendes que sea feliz?¿Como puedes pedirme que sea feliz?
¿Y si es así con todas?¿Y si el destino lo quiere así? Cada vez que pasa un tiempo vuelvo al mismo claro del bosque del que tantas veces quería salir; siempre parece igual. Salir de mi burbuja y empezar a andar, a veces con un rumbo fijo, otras sin rumbo definido, en realidad da igual porque siempre llego al mismo claro, al mismo momento de verte en los brazos de otro que no soy yo ¿como pretendes que sea feliz?¿Como puedes pedirme que sea feliz?
lunes, 12 de octubre de 2015
El Otoño
Dentro de poco llegará el otoño ¿es eso malo?¿Debería estar triste? Para nada; la naturaleza del verano hace que nazca entre las flores y la alegría de la primavera para marchitarse y caer mientras se vuelve amarillo en otoño. Ella siempre decía que le daba miedo el cielo porque mientras estaba en el mar no sabia distinguir si estaba de pie o volando; eso la hacia tan dulce. Ahora en otoño la gente abandona la playa, abandona el mar para poder ir a sus residencias en tierra y resguardarse del frío que trae el invierno, que se acerca lentamente. Pero yo no. De hecho, creo que ahora iré a la playa más incluso que en verano; iré para ver al mar enfadarse porque todo el mundo lo abandona y le pega fuerte a las rocas para intentar llegar hasta las personas que tanto lo querían en verano, pero quedará en una lucha desesperada por atravesar la tierra que tiene muy difícil ganar, al menos en la zona en donde vivo. Otro síntoma del otoño, o del fin del verano, es esa lluvia seca de hojas amarillas que caen de los arboles, como el tiempo que corresponde a cada año cuando va muriendo y dejando paso al año siguiente. No hay que lamentarse de la muerte de un año, sino de lo que no hayamos hecho durante el año.
Muchos veis en el otoño el fin del verano, la muerte de la juventud de un año que empieza a madurar a pasos de gigante, pero yo lo veo como una nueva etapa que demuestra que todo cambia, que todo fluye, que todo empieza o acaba; porque no podríamos valorar un verano sin un invierno, porque son etapas que hay que pasar; clasificamos las cosas en buenas o malas según nuestro punto de vista, según nos venga mejor o peor; ¿por qué el gris o el negro son colores tristes?¿ Por qué el azul y el rojo son colores de tranquilidad y energía? Porque cada uno lo elije así; es verdad que hay estudios psicológicos sobre el tema, que muchos dirán ''la ciencia no dice eso'', pero yo les digo que la ciencia no siempre es acertada, que muchas veces se equivoca y evoluciona y que, tal vez en unos años, puede que saquen otros estudios que demuestren que estos resultados son erróneos.
Hoy en lo poco que lleva el día despierto en Fuengirola puede decirse que es uno de esos días de nubes y claros, como aquel disco en acústico de La Fuga; pero aunque fuese un día de lluvia intensa o de nubes grises cubriendo el cielo no sería un día para quedarse en casa con cara triste porque no se pude ver el sol, sino para salir a la calle y disfrutar de una brisa fría en la cara, de ver al mar peleando con las rocas, de ver a personas moviéndose en diferentes direcciones, de caminar a la deriva por la calles de tu ciudad con música acariciando tus oídos, de pensar que en estos días no se está tan mal, que este gris no es el final.
Muchos veis en el otoño el fin del verano, la muerte de la juventud de un año que empieza a madurar a pasos de gigante, pero yo lo veo como una nueva etapa que demuestra que todo cambia, que todo fluye, que todo empieza o acaba; porque no podríamos valorar un verano sin un invierno, porque son etapas que hay que pasar; clasificamos las cosas en buenas o malas según nuestro punto de vista, según nos venga mejor o peor; ¿por qué el gris o el negro son colores tristes?¿ Por qué el azul y el rojo son colores de tranquilidad y energía? Porque cada uno lo elije así; es verdad que hay estudios psicológicos sobre el tema, que muchos dirán ''la ciencia no dice eso'', pero yo les digo que la ciencia no siempre es acertada, que muchas veces se equivoca y evoluciona y que, tal vez en unos años, puede que saquen otros estudios que demuestren que estos resultados son erróneos.
Hoy en lo poco que lleva el día despierto en Fuengirola puede decirse que es uno de esos días de nubes y claros, como aquel disco en acústico de La Fuga; pero aunque fuese un día de lluvia intensa o de nubes grises cubriendo el cielo no sería un día para quedarse en casa con cara triste porque no se pude ver el sol, sino para salir a la calle y disfrutar de una brisa fría en la cara, de ver al mar peleando con las rocas, de ver a personas moviéndose en diferentes direcciones, de caminar a la deriva por la calles de tu ciudad con música acariciando tus oídos, de pensar que en estos días no se está tan mal, que este gris no es el final.
domingo, 4 de octubre de 2015
A la mujer de verde
Hace poco dije en una entrada que todo el mundo es una canción, o que una canción puede representar a todo el mundo; pues hoy vengo a habla de la mujer de verde, o al menos mi mujer de verde, porque en este mes se me va para Manchester a vivir nuevas experiencias después de terminar enfermería; parece mentira que haga menos de dos años que nos conocemos (unas 46 semanas según Instagram). Parece que fue ayer cuando decidí dar una vuelta con mi prima por un centro comercial y te encontramos entre los productos extranjeros; estabas haciendo tiempo para ir a clase de salsa (esa salsa que tanto te gusta) y estuvimos hablando de nuestras carreras los tres (principalmente de la vuestra) hasta que me viste la camiseta de Supersubmarina y soltaste el primero de muchos de tus ''WALA´´ que tantas veces he oído y que espero volver a oír en breve. Después vinieron una cuantas horas de Facebook y canciones indies, conciertos de varios tipos, pintas en el Crazy, noches de bailes y Jagger (conmigo si no hay Jagger no seria algo normal, pero eso es otra historia), y también nuestra atracción por los seres que unas vez murieron pero que vuelven a caminar por la tierra ( y no me refiero a la resaca de las fiestas que nos pegamos). NO escribo esto como despedida, ya que espero poder despedirnos en condiciones, cara a cara, y con una cerveza, o dos, o tres, o las que hagan falta. Bueno, espero que te vaya genial por Manchester, verte pronto (aquí o por allí, la verdad es que no me importaría que me acogieras unos días). Por cierto, he dicho conciertos en general, pero creo que hay que destacar que desde que nos conocimos te dije que acabaríamos viendo juntos alguna vez la mujer de verde de Izal en directo, cosa que hicimos en el último Granada Sound; pero ahora te digo que después de una primera vez, espero que en algún momento podamos ver otra vez a Izal en directo juntos. Y tengo pendiente dejarte el directo en el Sonorama (o que vengas a mi casa para verlo y echar esas partidas a la play de la que tanto hablamos)
Y como dice Izal en su último disco '' veinticuatro horas nos quedan, ya importan menos las penas que antes nos dolían tanto, y mientras la gente cuerda grita, llora, sufre y niega; a los locos nos verán bailando''
Y como dice Izal en su último disco '' veinticuatro horas nos quedan, ya importan menos las penas que antes nos dolían tanto, y mientras la gente cuerda grita, llora, sufre y niega; a los locos nos verán bailando''
jueves, 1 de octubre de 2015
Algo que sirva como luz
¿Sabéis esa sensación de que por mucho esfuerzo que pongas en algo nunca serás el primero?¿Cuando demuestras muchas cosas pero después no te lo valoran? Pues yo sí.
Muchas veces me han dicho que soy demasiado bueno, trato de cambiarlo y ser más cabrón ¡de verdad! Pero creo que, como le pasa a todas las personas, me es imposible dejar de ser como soy, no puedo ir contra mi propia naturaleza ni forma de ser; es como si por mi personalidad estuviera destinado a estrellarme contra el mismo muro infinitas veces; creo que por muchos años que pasen seguirá siendo lo más normal en mí reír por fuera aunque este diluviando en mi interior, intentar no exponer mis verdaderos sentimientos para no herir a nadie a mi alrededor. Creo que pocas personas puede decir que he tenido malos gestos con ellos (que alguno hay, no digo lo contrario), pero la mayoría creo que solo pueden hablar bien de mí, aunque en realidad no sé si dar por seguro esto porque creo que, como estoy acostumbrado, puedo llevarme más de una sorpresa. También decir que hay momentos que deberían ser míos, de disfrute y uso particular, que trate de compartir directamente con los demás, traté de teletransportar a las personas hasta el sitio en dónde estaban hasta mi lado; pero eso no es algo que me disgusté, me encanta poder hacer participe a mis amigos de esos momentos y hacerlos felices.
Ahora viene una parte (porque esta entrada está escrita en papel desde una mesa de la biblioteca) en que digo que no sé si publicaré o no esta entrada, que no sé si algún día alguien la leerá, si alguien que la lea se sienta identificado con ella o si, como tengo la sensación, escribo entre sombras mientras busco alguna luz
Muchas veces me han dicho que soy demasiado bueno, trato de cambiarlo y ser más cabrón ¡de verdad! Pero creo que, como le pasa a todas las personas, me es imposible dejar de ser como soy, no puedo ir contra mi propia naturaleza ni forma de ser; es como si por mi personalidad estuviera destinado a estrellarme contra el mismo muro infinitas veces; creo que por muchos años que pasen seguirá siendo lo más normal en mí reír por fuera aunque este diluviando en mi interior, intentar no exponer mis verdaderos sentimientos para no herir a nadie a mi alrededor. Creo que pocas personas puede decir que he tenido malos gestos con ellos (que alguno hay, no digo lo contrario), pero la mayoría creo que solo pueden hablar bien de mí, aunque en realidad no sé si dar por seguro esto porque creo que, como estoy acostumbrado, puedo llevarme más de una sorpresa. También decir que hay momentos que deberían ser míos, de disfrute y uso particular, que trate de compartir directamente con los demás, traté de teletransportar a las personas hasta el sitio en dónde estaban hasta mi lado; pero eso no es algo que me disgusté, me encanta poder hacer participe a mis amigos de esos momentos y hacerlos felices.
Ahora viene una parte (porque esta entrada está escrita en papel desde una mesa de la biblioteca) en que digo que no sé si publicaré o no esta entrada, que no sé si algún día alguien la leerá, si alguien que la lea se sienta identificado con ella o si, como tengo la sensación, escribo entre sombras mientras busco alguna luz
Eres Música
Todas las personas son música; unos son tranquilos, sosegados y con un estilo refinado, otros son pura energía golpeando contra tambores de forma ruidosa y llamativa, otros son caricias en una guitarra apenas perceptibles pero que si ellas la canción quedaría incompleta, otros son ritmos reivindicativos sobre la paz, el amor o la injusticias en este mundo o sociedad; pero tú... Cuando me desperté y te vi fuiste Wonderwall repetida una y mil veces más, cuando te vi fuiste la pequeña de las dudas infinitas más bonita que será imposible olvidarte, en la discoteca eras la chica de al que hablan en Are you gonna be my girl? Tú en cambio pensaste en Sabina y con melancolía te fuiste para que tu vida siguiera como siguen las cosas que no tienen mucho sentido.
Después descubrí que estabas en mis venas, como ese Rock ´N Roll que se mete en tú cabeza para recordarte que cualquier tiempo pasado fue mejor; cualquier tiempo en que estabas a mi lado. Entonces volví a encontrar mis fantasmas en tu lado de la cama, pensé en que quería dejar de echarte de menos, sacarte de dentro con la misma facilidad con la que habías entrado, no volver a aquel bar llamado Japón para que ninguna rubia volviera a salvarme la vida sin enterarse.
Pero es que eras tan hermética, tan misteriosa y enigmática que mi mente se volvió inestable. Tal vez hicieran falta mil canciones para definirte, pero creo que, si me preguntasen si quiero tomar otra vez el mismo camino para conocerte otra vez, la respuesta siempre será sí, no hay alternativa y si la hubiera no me gustaría. Menos mal que existes y no tengo que imaginarte.
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