jueves, 20 de marzo de 2014

Jesucristo

Para empezar quiero decir que ni soy católico ni tengo la Biblia como un libro de referencia; pero últimamente he escuchado mucho operas rock sobre la pasión de Cristo y he pensado en lo interesante que es, no solo el personaje de Cristo, sino toda su historia como una historia alegórica. Cristo reúne a doce apóstoles, que aparte de contar sus historias para la posteridad, lo acompañan y se convierten en sus discípulos y amigos; amigos que cuando los milagros ocurren y todo marcha bien están contentos de estar con él; pero Cristo, por una iluminación divina, sabia de antemano su destino y que toda su obra debía acabar con la muerte, sabia quien le traicionaría, quien le negaría, para quien no seria nada después de ser apresado y ajusticiado; después de ser capturado su mejor amigo y discípulo lo niega tres veces antes de que acabe esa misma noche, otro de sus amigos lo vende a las autoridades. Y acepto todo esto porque sabia que era su destino, porque su padre le iluminaba mostrándole lo que necesitaba saber ¿No os recuerda esto a las relaciones humanas? Seguro que algún amigo os traiciono, humillo o solamente os abandono por conseguir algo que quería, aunque no lo necesitara. Seguro que algún amigo se acerco a ti cuando lo necesitaba, pero cuando no simplemente se alejo como si no te conociera. Siempre podemos saber nuestro futuro y destino si hacemos caso a la voz de la experiencia, la final todos los seres humanos no son tan distintos los unos de otros. A veces me siento muy identificado con Cristo, pese a no ser católico ni gustarme la iglesia, ni creer en Dios...

No hay comentarios:

Publicar un comentario