martes, 27 de mayo de 2014
Ahora que no estás
Hay momentos en que todos perdemos a alguien, ya sea por decisión propia, por acciones ajenas a nosotros o por putadas de la vida; personas que son importantes para cada uno que se marchan sin que puedas hacer nada para evitarlo. Muchas veces la muerte llega a personas esperadas, aunque eso no sea menos doloroso; sabemos que, algún día, los mayores a nosotros faltaran, se irán para nunca regresar, las aguas del tiempo los convertirán en pequeñas gotas de espuma que al chocar con el rompeolas se acaban esfumando. También puede suceder que la vida empuje a esas olas a personas que, por edad, deberían vivir mas, pero por culpa de una enfermedad, la inhumanidad de otra persona, porque un asesinato no lo comete ningún ser humano, o por el azar del destino simplemente se van cuando no deberían hacerlo; cada vida humana que se apaga cambia muchas vidas humanas, nadie esta tan solo como para no importarle a nadie. Cada persona puede tener la habilidad de cambiar la vida de otra con el simple hecho de estar allí cuando es necesario, pero hay vidas que, por desgracia, no pueden dar todo el potencial que podían dar. Hoy lancemos unas flores al mar del tiempo por aquellas personas que cambiaron nuestras vidas y que se han ido.
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