martes, 17 de diciembre de 2013
Mi lágrima
En un momento todo se cae, se rompe, se pierde; tus lagrimas quieren salir, pero son tuyas. Aunque no lo quieres comienzan a correr por tu mejillas, resbalan por tu cara hasta caer al suelo; te levantas, te alejas pero nunca es suficiente; Corres, nadas, vuelas pero siempre esta presente, las lagrimas siguen queriendo salir, pero ahora puedes controlarlas, puedes evitar que salgan; pero siguen queriendo salir, siguen estando ahí. La vida sigue doliendo, el pasado no es tan pasado y el futuro se ve cada vez mas negro. Decido subir al punto mas alto que puedo; es de noche y las aves son las únicas que desafían a la lluvia buscando un refugio; con ellas compartiré esta vista tan solitaria de la ciudad. Desde aquí puedo ver todo; puedo ver a los enamorados besándose bajo la lluvia, al vagabundo tapándose con cartones en un portal, a la familia cenando mientras mira la lluvia chocar contra sus cristales, a la chica que se cree sola y deprimida mientras se toma un bote de pastillas para suicidarse, a los ancianos que se miran enamorados como si fuera la primera pese a llevar demasiados años para ser recordado juntos, al chico que estudia para su examen de mañana para sacar las mejores notas posibles y alegrar la vida de unos padres cansados de trabajar; pero orgullosos de su hijo, al chico problemático escapando por la ventana de su cuarto para drogarse con sus amigos, al adolescente llorando en su cuarto por un amor no correspondido. Pero de todas las cosas que podía ver solo me fije en una, en la chica que me dejo esta herida abierta que la lluvia alivia pero no cura, esta herida que nunca se cura. Pese a poder verlo todo nunca me sentí tan solo; solo con las aves compartí una vista tan solitaria.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario