jueves, 1 de octubre de 2015
Eres Música
Todas las personas son música; unos son tranquilos, sosegados y con un estilo refinado, otros son pura energía golpeando contra tambores de forma ruidosa y llamativa, otros son caricias en una guitarra apenas perceptibles pero que si ellas la canción quedaría incompleta, otros son ritmos reivindicativos sobre la paz, el amor o la injusticias en este mundo o sociedad; pero tú... Cuando me desperté y te vi fuiste Wonderwall repetida una y mil veces más, cuando te vi fuiste la pequeña de las dudas infinitas más bonita que será imposible olvidarte, en la discoteca eras la chica de al que hablan en Are you gonna be my girl? Tú en cambio pensaste en Sabina y con melancolía te fuiste para que tu vida siguiera como siguen las cosas que no tienen mucho sentido.
Después descubrí que estabas en mis venas, como ese Rock ´N Roll que se mete en tú cabeza para recordarte que cualquier tiempo pasado fue mejor; cualquier tiempo en que estabas a mi lado. Entonces volví a encontrar mis fantasmas en tu lado de la cama, pensé en que quería dejar de echarte de menos, sacarte de dentro con la misma facilidad con la que habías entrado, no volver a aquel bar llamado Japón para que ninguna rubia volviera a salvarme la vida sin enterarse.
Pero es que eras tan hermética, tan misteriosa y enigmática que mi mente se volvió inestable. Tal vez hicieran falta mil canciones para definirte, pero creo que, si me preguntasen si quiero tomar otra vez el mismo camino para conocerte otra vez, la respuesta siempre será sí, no hay alternativa y si la hubiera no me gustaría. Menos mal que existes y no tengo que imaginarte.
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