lunes, 19 de octubre de 2015

El concierto

Estábamos en la cola del pabellón esperando en la cola; tú llevabas la gastada camiseta del antiguo grupo de John Boy, decías que querías que tocará canciones de sus primeros discos con aquella banda, esas canciones que hicieron que tu mente volase a un mundo onírico e ideal, un mundo en el que tus sueños brillaban en un paisaje natural; yo te escuchaba hablar emocionada sobre su primer disco, su dura infancia, sobre como una dura adolescencia casi se lo lleva por delante, sus problemas con el grupo y sus inicios en solitario; pero a mí ni me gustaba ni me disgustaba, ni siquiera había oído ninguno de sus discos, pero me pediste que fuera y te acompañé. De hecho, John Boy no me caía bien, especialmente al oirte hablar tan bien de el; era un rockero saludable, un buen chico que, de vez en cuando, sacaba a sus demonios para pasear por el escenario con una guitarra eléctrica. Es curioso como cada persona tiene una forma de sacar sus demonios; un pintor los imagina en una escena o retrato y los enseña con sus pinturas y pinceles al resto de la humanidad, demostrando que los demonios que tiene cada uno dentro se parecen entre ellos; como un escritor busca cuadrar cada palabra para encajarla en un corazón para hacerlo saltar junto con el alma de cada uno de sus lectores al ver como un desconocido se ha colado en sus mentes y almas y ha logrado sacar una parte de ellas fuera; como un músico trata de cuadrar ritmos y palabras para que se cuelen por los oídos, lleguen al cerebro y de ahí bajen hasta el pecho para llegar al corazón y acariciarlo o maltratarlo con sus ritmos y letras; yo por mi parte tengo un blog que pocas personas leen, pero que un día recopilaré en un libro que nadie querrá comprar.

Entramos a la sala y seguías hablando de John Boy. hicimos amigos con los que charlar, pero todos vosotros os pusisteis a cantar canciones que yo no podía cantar. Las luces del pabellón se apagaron y todo el mundo empezó a gritar; John salió con su guitarra y una botella de agua en la mano; empezó con aquella canción que llevabas todo el día pidiendo, como si en algún momento te hubiese escuchado y hubiese decidido que no era mala idea; el ritmo de la guitarra estaba bastante bien y el tema hablaba sobre un chico normal, pero que tenía un mal dia que duraba cinco años. La verdad es que me sentí identificado con esa canción, puede que John al final si tuviera un don para llegar a los demás, puede que al final John no lo hiciera tan mal.

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